Estan a nuestro lado y les ignoramos. No nos duele el alma por tanta indiferencia y sin embargo su dolor y desesperación deberian hacer que la sociedad en la que vivimos nos de vergüenza.
A ellos no les importa nada de lo que poseemos, solo necesitan vivir y nosotros les cerramos las puertas a la dignidad que merecen. Al pasear a su lado a mi mente acude el poema de Bertol Brecht:

“Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó.
Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde.”

Hoy mismo cualquiera de nosotros podriamos ser tan transparentes como ellos, tan ignorados, tan olvidados….

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