En este nuevo post, dejare la parte teórica, que ya pudimos ver en la parte I, ya publicada anteriormente, para centrarnos en la parte práctica de esta especialidad de la fotografía.

Hay que tener en cuenta que n un bodegón, todo lo pone la imaginación de su autor, resultado de su capacidad para producir y crear una imagen, con la elección de sus objetos, prestando atención a sus formas, volúmenes, tamaños, colores y texturas, con un perfecto dominio de la iluminación, composición y encuadre para crear una atmósfera adecuada con la colocación armónica de los elementos para proporcionar un toque especial a lo fotografiado.

EL ESTUDIO

Este tipo de fotografía no requiere de grandes espacios, por lo que podremos montar nuestro set de trabajo casi en cualquier sitio: Un salón, una habitación, el garaje, incluso en un trastero un poco amplio, etc.

Como soporte podremos utilizar una base de madera sobre unas borriquetas, lo que nos permitirá cierta versatilidad a la hora de ocupar el espacio.

Como fuentes de iluminación podremos utilizar desde una ventana con luz natural, hasta unas velas, pasando por las  lámparas de luz halógena, Flexos de luz calida o fría, focos industriales, focos de jardín, etc.

No aconsejo fluorescentes pues el parpadeo que emite no nos va dejar tener un buen control sobre la iluminación y sus resultados.

Tendremos que recurrir a algunas telas o papeles grandes de diferentes colores y texturas que usaremos como fondos.

Así mismo es conveniente que dispongamos de elementos que nos sirvan de atrezzo: unas servilletas de hilo o algodón, paños de cocina, tablas de cocina, vasos y copas de diversas formas, etc…

Como ayuda para manejar mejor la luz y conseguir determinados efectos y texturas, tendremos que conseguir papel vegetal acrílico (De venta en papelerías técnicas y de bellas artes), telas blancas y negras, cartulinas blancas y negras, algún espejo pequeño, si tenemos algún paraguas blanco y , en resumen, de aquellas superficies que nos sirvan para rebotar y reflejar la luz.

¡NO ES NECESARIO REALIZAR GRANDES INVERSIONES!, simplemente recurrir a la imaginación y poco a poco, a la experiencia.

LOS MOTIVOS A FOTOGRAFIAR

Como ya vimos en el post anterior, o primera parte de este articulo, los motivos a fotografiar estarán a nuestro alrededor, en nuestro entorno cotidiano.

Esos elementos, en su contexto, probablemente no nos dirán nada ni llamaran nuestra atención, pero si somos capaces de aislarlos y descontextualizarlos, esos elementos cobraran importancia y vida propia, permitiéndonos practicar composiciones personales y obtener imágenes sorprendentes

FUENTES DE INSPIRACIÓN

Es muy importante ver muchas fotografías de bodegones, ver mucha pintura, sobre todo clásica (Sánchez Cotan es un buen ejemplo).

Hoy día, gracias a internet, tenemos a nuestro alcance información que de otro modo nos llevaría muchísimo tiempo. Podemos acceder a Museos Virtuales, Galerías de Exposiciones, Webs de fotógrafos y pintores, etc…

Tendremos que fijarnos en la composición, armonía cromática, iluminación, componentes del bodegón, estructura, estilo… y poco a poco educar nuestra vista para después aplicar lo aprehendido en nuestro trabajo

Pero esta información visual no nos serviría de mucho si no realizamos nuestros bocetos y esquemas de trabajo, tanto de composición como de iluminación. Estos nos facilitarán la labor y no dejarán que se nos escapen ideas que podríamos poner en práctica.

 

COMPOSICIÓN

Hemos oído y leído en innumerables ocasiones de la importancia de LA COMPOSICIÓN en fotografía. Pues bien, la practica del bodegón es una excelente ocasión para aprender y practicar. No tenemos prisa, la luz la controlamos nosotros, los objetos generalmente no se mueven, tenemos nuestros bocetos y nuestras ideas. Podremos mirar detenidamente por TODO el visor, no solo por el centro. Podremos mover nuestra cámara para obtener el mejor encuadre, moveremos las luces las veces que estimemos oportuno, nos serviremos de las cartulinas blancas (Que podremos recortar según necesitemos) para aclarar zonas demasiado oscuras, o de cartulinas negras para recortar excesos de luz en zonas que no deseemos que estén demasiado iluminadas. Lo esencial es ir investigando y practicando todo aquello que hemos ido aprendiendo en nuestro aprendizaje visual. Los resultados no tardaran en llegar.

En próximos artículos iré exponiendo las principales reglas de composición aplicables a la fotografía, desde la más conocida de la Regla de los Tercios hasta la Regla del Espacio Negativo y la aplicación de la Proporción Áurea en nuestros encuadres fotográficos

Anuncios